Del 10 al 19 de diciembre, el hall de BMC se decorará con una furgoneta donde todos los que se acerquen podrán pedir un chocolate y unas galletas artesanales por un precio muy simbólico; cantidad que se destinará a la entidad. Además, se ubicará una urna por si alguien quiere realizar un donativo especial a parte del simbólico. La suma que se consiga ganar se entregará en su totalidad a la organización Pallapupas con el objetivo que los payasos de los hospitales puedan visitar a cuantos más niños mejor, y hacerles su estancia en el hospital un poco más divertida.
Marta Bombardó, directora de BMC, cree que estas acciones son las que dan alma al centro, y lo posicionan como un business centre diferente.
¿A qué esperáis para visitar BMC y tomaros un chocolate caliente de narices?







