La colección se compone
por una selección de prendas dotadas de elegancia, sofisticación y un punto
sutil de minimalismo chic que evoca el gusto por los looks depurados, los
acabados bien trabajados y las aplicaciones.
Entre las prendas más
destacadas se encuentran los cárdigans y suéteres asimétricos en felpa
corrosión, las estampadas con prints de iconos fifties sobre algodón modal, y
las americanas con bolsillos inside-out en tinte en frío. ¿El toque estrella?
Las aplicaciones de piel en hombros, cuellos y mangas presentes en buena parte
de la colección.
Una fusión de
provocación y sofisticación, esa es la actitud de Barrio Santo para estas
Navidades 2012.









