La Asociación Italiana del Textil Reciclado (ASTRI) se ha incorporado oficialmente como patrocinador “Friends of Recycling Europe”, una categoría de apoyo creada por Recycling Europe para fortalecer las alianzas estratégicas entre organizaciones comprometidas con la transición circular. Este paso subraya el liderazgo del sector textil italiano —y especialmente del distrito de Prato— en la reutilización de fibras y materiales reciclados, así como la creciente coordinación europea para fomentar modelos industriales sostenibles.
Un compromiso compartido para una industria textil más circular
El acuerdo fue anunciado por Recycling Europe, la organización que agrupa a más de 80 federaciones nacionales y empresas de reciclaje en 24 países de la UE y la AELC, y que actúa como voz del reciclaje europeo en materias como metales, plásticos, papel, neumáticos, residuos de construcción, aparatos eléctricos y textiles. Su misión es impulsar la economía circular, promover la autonomía de recursos del continente y reforzar la competitividad industrial sostenible.
La secretaria general de Recycling Europe, Julia Ettinger, destacó que la incorporación de ASTRI “representa un paso decisivo en la cooperación paneuropea por la circularidad textil”. En palabras de Ettinger: “Nos alegra dar la bienvenida a ASTRI como patrocinador Friends of Recycling Europe. Colaborar con actores con visión de futuro es clave para impulsar la innovación y acelerar la transición hacia una economía verdaderamente circular”.
El objetivo de esta alianza es amplificar la voz de los recicladores textiles europeos, reforzar las sinergias entre asociaciones nacionales y respaldar las políticas de la Unión Europea orientadas a la circularidad de las cadenas de valor textiles, especialmente en un contexto donde la legislación europea sobre residuos y reciclaje textil se encuentra en plena revisión.
Prato, el corazón europeo del textil reciclado
Fundada en 2017, ASTRI (Associazione Tessile Riciclato Italiana) nació con el propósito de visibilizar y potenciar el trabajo del histórico distrito textil de Prato, en la Toscana, considerado el mayor polo industrial del mundo dedicado al reciclaje textil. En esta región, miles de empresas han transformado durante décadas fibras recuperadas —como lana, algodón o mezclas sintéticas— en tejidos de alta calidad que combinan tradición artesanal y tecnología avanzada.
El presidente de ASTRI, Fabrizio Tesi, destacó que el reciclaje textil “ya no es una opción, sino una necesidad”. En sus palabras: “El reciclaje no es una elección, es una necesidad. En nuestro sector, ya no se trata de una alternativa, sino de una responsabilidad que genera valor, impulsando no solo la sostenibilidad ambiental, sino también el crecimiento económico. El distrito de Prato lo ha demostrado durante décadas: el reciclaje forma parte de nuestro ADN productivo”.
Tesi subrayó que, a través de esta colaboración, ASTRI busca convertir su experiencia industrial en un modelo replicable a escala internacional, capaz de demostrar que la reutilización de fibras puede ser rentable, escalable y socialmente responsable.
La circularidad textil: una prioridad estratégica para Europa
El sector textil europeo atraviesa un proceso de transformación profunda. La Comisión Europea ha identificado el textil como una de las cinco cadenas de valor prioritarias en la Estrategia de Economía Circular del Pacto Verde. Según datos de la propia UE, cada año se generan más de 5,8 millones de toneladas de residuos textiles, de los cuales solo una fracción mínima se recicla.
El reto consiste en cerrar el ciclo de producción, pasando de un modelo lineal —fabricar, usar y desechar— a uno circular donde los materiales se mantengan en uso el mayor tiempo posible. Esto implica avanzar en tres frentes:
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Ecodiseño: diseñar prendas y tejidos pensando en su durabilidad y reciclabilidad.
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Recogida y clasificación: mejorar la infraestructura de recogida selectiva de residuos textiles.
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Reciclaje industrial: desarrollar tecnologías capaces de reciclar fibras mixtas a gran escala y con costes competitivos.
La alianza entre ASTRI y Recycling Europe busca justamente acelerar esa transición, aportando conocimiento técnico, casos de éxito y coordinación entre entidades públicas y privadas.
Sinergias y políticas públicas europeas
El acuerdo también tiene una dimensión política. Ambas organizaciones trabajarán para fortalecer la representación del reciclaje textil ante las instituciones europeas, especialmente en los debates sobre:
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La revisión de la Directiva Marco de Residuos.
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La implementación del pasaporte digital de producto textil.
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La obligación de recogida separada de residuos textiles en 2025, que todos los Estados miembros deberán aplicar.
Con este marco, ASTRI y Recycling Europe se comprometen a defender políticas que incentiven la innovación y la inversión en reciclaje, eviten la competencia desleal de materiales no trazables y promuevan estándares comunes de calidad y sostenibilidad para las fibras recicladas.
El acuerdo entre ASTRI y Recycling Europe no solo fortalece la colaboración entre ambas entidades, sino que también marca un hito simbólico para el sector textil europeo. Representa la unión entre una organización continental con vocación política y una asociación nacional con raíces industriales profundas, que comparte el propósito común de demostrar que reciclar es rentable, innovador y necesario.
Como recordó Fabrizio Tesi, “la circularidad textil no es una moda pasajera, sino una evolución inevitable del sistema productivo”. Con esta alianza, el modelo de Prato aspira a convertirse en referente para una nueva generación de industria textil europea, más responsable con el planeta y más alineada con los valores del Pacto Verde.













