La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) publica en su Barómetro 2T‑2025 un diagnóstico detallado del comercio minorista español que combina cifras alentadoras con señales de cautela. El informe subraya que, pese a un entorno internacional más adverso —con revisiones a la baja del crecimiento del PIB mundial y de los mercados de exportación—, el consumo privado en España actúa como el principal motor de la actividad económica gracias a la mejora proyectada de la renta disponible, del empleo y de la demografía. Esta lectura de contexto forma parte del núcleo analítico del documento.
En términos agregados, ANGED sitúa a España entre los países que más han impulsado el dinamismo del comercio minorista en la primavera de 2025: en el conjunto de la UE el volumen de ventas creció en abril alrededor de un 2,8% interanual (2,3% en la eurozona), mientras que España mostró tasas superiores al 4% en abril y llegó a repuntar hasta el 5% en mayo, en términos de volumen. Ese diferencial positivo de dos puntos porcentuales frente a la eurozona es la nota distintiva que el informe pone en valor.
Consumo por sectores: alimentación, hogar y la encrucijada del textil
El barómetro destaca varios movimientos sectoriales relevantes. El volumen de comercio retail sin estaciones de servicio creció en abril un 3,5%, impulsado por repuntes en vestido y calzado (5,2% interanual) y en equipo del hogar (5,4%), mientras que la alimentación moderó su ritmo aunque muestra un repunte en el acumulado enero‑abril. ANGED interpreta estos patrones como una recuperación equilibrada entre bienes duraderos y no duraderos, con la alimentación registrando un comportamiento más sólido en el primer cuatrimestre.
No obstante, el informe también señala tensiones puntuales: el sector textil‑ropa sufrió una caída estimada del 8% respecto al trimestre anterior, efecto que ANGED atribuye, en buena medida, a condiciones meteorológicas lluviosas en el primer trimestre de 2025. Pese a ese desplome estacional, la patronal incluye previsiones de recuperación para la segunda mitad del año, con un avance medio esperado en 2025 del 2,4% para bienes de equipo personal y del 3,3% para bienes de equipo del hogar (proyecciones del Observatorio y de Kantar recogidas en el barómetro).
Canales de distribución: grandes superficies y comercio online toman impulso
La recuperación también se observa por modos de distribución. Las grandes superficies aumentaron su facturación total en abril (3,2% interanual en términos corrientes y 2,2% en volumen) gracias al tirón tanto de la alimentación (3,8%) como de las restantes categorías, y consolidan una cuota de mercado relevante —con una penetración del 14% en alimentación y superior al 18% en el resto de bienes de consumo—. ANGED señala que las grandes cadenas registraron un avance especialmente intenso en el primer cuatrimestre, con ventas que crecieron un 5,8% en ese período.
Por su parte, el comercio electrónico mantiene su papel transformador: ANGED recoge cifras de la CNMC que sitúan la facturación del comercio electrónico en España en 24.558 millones de euros en el tercer trimestre de 2024, con un crecimiento interanual del 12,6%. En el negocio de la moda, el peso del canal online alcanzó el 25,4% de los ingresos en el último ejercicio, consolidando la aceleración del e‑commerce en los últimos años. El informe enfatiza que la reactivación del comercio electrónico en 2025 responde principalmente a la recuperación de las ventas de productos no alimentarios.
Precios y poder adquisitivo: inflación contenida, deflactor estable
En materia de precios, ANGED constata una moderación que también contribuye al comportamiento del sector: el deflactor total del comercio anotó en abril un avance interanual del 1,2%, manteniéndose por debajo del 2% en todas las comunidades autónomas. Destaca además la caída de precios en bienes de equipamiento del hogar (–1,4% en abril), acumulando 15 meses consecutivos de descensos en esa categoría, mientras que vestido y calzado se mantienen con tasas próximas a la estabilidad. Estas dinámicas apuntan a una inflación de consumo controlada que facilita cierto margen a la demanda, aunque el informe advierte sobre la persistencia de incertidumbres económicas.
Empleo: creación neta y una afiliación cada vez más diversa
El capítulo laboral del barómetro muestra avances notables: en mayo de 2025 el número de afiliados en comercio minorista se incrementó en 14.546 empleados respecto al mismo mes de 2024, hasta alcanzar 1.938.611 personas. El aumento se concentra en la afiliación en Régimen General (+23.121 empleados), y ofrece además la nota de que los afiliados autónomos en el comercio alcanzaron en mayo un máximo anual —alrededor de 472.000 personas— tras tocar un mínimo histórico en febrero de 2025. El informe subraya también la creciente presencia de trabajadores extranjeros en el sector, que en mayo representaban casi el 22% del total de afiliados, seis puntos porcentuales más que al inicio de la pandemia.
Desigualdad territorial y expectativas para la segunda mitad
El análisis regional revela heterogeneidad: todas las comunidades autónomas iniciaron 2025 con crecimiento en volumen, pero con diferencias notables. Castilla‑La Mancha y Murcia lideraron el primer cuatrimestre con tasas del 4,9%; País Vasco y otras regiones como Andalucía, Canarias y Comunidad Valenciana mostraron crecimientos sólidos en alimentación, mientras que comunidades como Extremadura y Navarra experimentaron caídas moderadas en ese segmento. Madrid y Cataluña registraron avances moderados (2,4% y 1,9% respectivamente en enero‑abril). ANGED interpreta estos contrastes como un reflejo de la composición productiva y del trasvase de consumidores hacia la distribución organizada en unas regiones más que en otras.
Conclusiones del barómetro y riesgos a vigilar
El Barómetro 2T‑2025 de ANGED pinta un panorama mixto: resiliencia del mercado interno y recuperación multisectorial en los primeros meses del año, pero con factores de riesgo claros —revés en las exportaciones, incertidumbre global por aranceles y una confianza del consumidor todavía frágil— que harán de la segunda mitad de 2025 un periodo decisivo para confirmar la normalización del consumo y la consolidación de las tendencias observadas. El documento insiste en que, para que la recuperación sea sostenida, será clave la capacidad de adaptación del sector (canales físicos y digitales), la estabilidad de precios y la atención a las diferencias territoriales y sectoriales que condicionan la velocidad del rebote.













