El buen amor, que sus creadores, los españoles Adriana Icaza, directora creativa de Amata Bene [ AB ] y Julio Gamboa, fotógrafo, ponen en cada paso de la producción.
Limpieza en sus líneas, meticulosa elaboración, obsesión por el detalle y las más delicadas pieles exóticas de suprema calidad y origen sostenible, son algunos de los valores de la marca.
Nacida en 2015, en Nueva York, sus accesorios se elaboran a mano en el mejor taller de Ubrique, España. El resultado se refleja, en colecciones de excelsa calidad. Ediciones limitadas y numeradas, pensadas para sobrevivir a las modas y que nos acompañen toda la vida.
Adriana y Julio, sus creadores, comprometidos con una producción respetuosa y sostenible, trabajan exclusivamente con proveedores que garantizan procedimientos responsables.
Cada una de sus pieles está certificada por CITES ( Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) cumpliendo rigurosamente con los estándares internacionales, establecidos, para la conservación de especies en peligro de extinción. Pero [ AB ] va más allá, en su compromiso con el medio ambiente, donando un porcentaje de cada venta a IUCN ( La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) .









